24/03/2025

Manejo sostenible del bosque nativo: CONAF y Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático celebran importantes logros fruto de su acuerdo

Por Erika Cabrera Cortés
País Circular

Con el fin de transitar hacia un futuro bajo en carbono y resiliente a los efectos del cambio climático, CONAF y la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático de CORFO han desarrollado una eficaz estrategia de manejo sustentable de los bosques nativos, con gran potencial de ser replicada a nivel nacional. A través de los Acuerdos de Producción Limpia y apoyados por incentivos de la Ley de Bosque Nativo, la meta es extender este trabajo colaborativo a 40.000 hectáreas al 2026. En el marco del Día Internacional de los Bosques, celebrado este 21 de marzo, País Circular conversó sobre esta estrategia con Constanza Troppa, gerente de Conservación de Ecosistemas Boscosos y Xerofíticos de CONAF; y Ximena Ruz, directora ejecutiva de la ASCC.

pais_circular

En 2022, año marcado por la promulgación de la Ley Marco de Cambio Climático, la Corporación Nacional Forestal (CONAF) y la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático (ASCC) de la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO) firmaron un convenio de colaboración, con el objetivo de fortalecer el manejo sostenible del bosque nativo en Chile, sumando superficies y disminuyendo su degradación.

Para ello, ambas entidades aunaron esfuerzos a través de los respectivos instrumentos que gestionan: la Bonificación Forestal y Fondo Concursable de la Ley de Bosque Nativo, implementados por CONAF y los Acuerdos de Producción Limpia (APL), impulsados por la ASCC. De este modo, se forjó una alianza público-privada que opera mediante Planes de Manejo con Criterios de Ordenación Forestal.

Ximena Ruz, directora ejecutiva de la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático de CORFO, señala que “tanto CONAF como nosotros teníamos el mismo objetivo, que es contribuir a las metas de la Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC, en el marco del Acuerdo de Paris) que tiene Chile para avanzar en la carbono neutralidad al 2050”.

La NDC de Chile, presentada en el año 2020 y que está incorporada en la Ley Marco de Cambio Climático, se encuentra hoy en día en proceso de actualización, y su meta en carbono neutralidad depende en un 50%, aproximadamente de la gestión de formaciones vegetacionales, bosques y plantaciones. Entre sus objetivos se encuentra precisamente la recuperación y gestión sostenible de 200.000 hectáreas de bosque nativo. Se incluye, además, la restauración de 1 millón de hectáreas a escala de paisajes al 2030 y se compromete a reducir las emisiones del sector forestal por degradación de bosques en un 25% a ese mismo año, entre otros puntos.

Contanza Troppa, gerente de Conservación de Ecosistemas Boscosos y Xerofíticos de CONAF, comenta sobre la NDC que “nosotros nos comprometimos a sumar anualmente 10.000 hectáreas más, en el caso del manejo de bosque nativo; y 5.000 hectáreas más en el caso de reforestación, desde el año 2030 ¿Por qué quisimos esto? Porque creemos que todavía estamos un poco lejos de las metas. Por lo tanto, responsablemente, nos planteamos hacer todos los esfuerzos para llegar al 2030 y, desde el 2030, aumentar la ambición”.

Planes de Ordenación Forestal

El convenio entre CONAF y la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático funciona a través de los Planes de Ordenación Forestal, que permiten identificar a los privados donde exista voluntad y desarrollar un manejo sustentable de sus bosques nativos.  Es en este contexto donde los Acuerdos de Producción Limpia se complementan con los incentivos de la Ley 20.283 de Bosque Nativo, promulgada en 2008.

Sobre las distintas etapas en que se realiza el proceso, Ximena Ruz explica que “nosotros nos acercamos a los propietarios de determinados bosques, los reunimos, armamos un consorcio y les proponemos estos planes de manejo para las hectáreas de sus territorios. Además, gracias a nuestro convenio de cooperación, los instrumentos de apoyo que tiene CONAF quedan disponibles para estos propietarios o empresas”.

“Con el fin de aumentar superficies, tratamos de ubicar propietarios que tengan la capacidad o superficies más grandes. Se hacen talleres, reuniones, se les explica cómo es el procedimiento y se conforma un comité técnico donde hay actores públicos y privados. Después, ese mismo comité técnico lidera la operación del Acuerdo de Producción Limpia a través de los Planes de Ordenación Forestal. En este caso, la Agencia financia más o menos el 70% del diagnóstico, mientras que la contraparte la financian los medianos propietarios”, complementa Contanza Troppa, quien indica que esta estrategia faculta “planificar la producción, los bienes y servicios, pero además la participación de actores locales que están alrededor, generando mercados y encadenamientos”.

Sobre las bonificaciones que otorga la Ley de Bosque Nativo, la gerente de Conservación de Ecosistemas Boscosos y Xerofíticos de CONAF detalla que “se genera un fondo concursable para pequeños y otros interesados, propietarios forestales, a través de tres líneas de financiamiento: Para planes de preservación y recuperación de bosques con características o especies en categoría de conservación; para productos forestales no madereros; y para actividades madereras. Se otorga una bonificación, posterior a la ejecución. En el caso de bosques de preservación y productos forestales no madereros, la bonificación es de 5 UTM por hectárea, mientras que en el caso del objetivo maderero, son 10 UTM por hectárea. Año a año los propietarios y propietarias pueden postular”.

Al respecto, si se trata de financiamiento, Ximena Ruz declara que “los Planes de Ordenación Forestal tienen un altísimo costo para los privados. Por lo tanto, aquellos propietarios que se comprometen, es porque realmente están interesados en mantener su bosque, en entender que tiene un potencial y que quieren aportar a esta sustentabilidad”.

“Pero esto no solo beneficia a la conservación del bosque nativo, sino que es hacer un uso productivo y sustentable del mismo. Ya sea en cuanto a comercializar madera, pero también a darle un valor agregado, por ejemplo, hay muchos árboles u hojas que sirven para elaborar cremas, para alimentación o medicina natural, que aumentan aún más el atractivo por mantener estos bosques, que les da dividendos a los propietarios. Asimismo, disminuir el riesgo de incendios forestales”, remarca la directora ejecutiva de la ASCC.

Resultados alentadores

Previo a firmar el convenio de colaboración, CONAF y la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático desarrollaron dos Acuerdos de Producción Limpia piloto en la región de Valparaíso; el primero, suscrito en 2016 y finalizado en 2018; y el segundo, entre 2019 y 2021. Y luego, un tercer APL en la región del Maule, ejecutado entre 2020 y 2021.

Sobre esto, Contanza Troppa comenta que “en la región de Valparaíso logramos alrededor de 10.000 hectáreas en ese entonces. Después realizamos otro en la región del Maule, que fueron 7.000 hectáreas y tenemos en carpeta alrededor de 36.000 hectáreas en distintas etapas en Coyhaique, Los Ríos, Biobío y Los Lagos, que a nivel de bosque nativo es mucha superficie”.

“En algunas regiones estamos en etapas incipientes, recién haciendo diagnósticos y en otras vamos más avanzados. Pero sin duda que hemos tenido mejores resultados de los que esperábamos y tenemos como meta, de aquí a 2026, llegar a unas 40.000 hectáreas que estén bajo Acuerdos de Producción Limpia. La verdad es que hemos encontrado mucha demanda a nivel regional”, confirma la ejecutiva de CONAF.

“Al principio nos costó bastante, porque todo el mundo nos decía que en Valparaíso el bosque no tenía ningún valor. Sin embargo, es una APL que hoy está funcionando sola, los propietarios ya prácticamente no necesitan asistencia técnica y a valores muy interesantes de mercado”, destaca Contanza Troppa.

“Además, en Los Lagos comenzamos las conversaciones en Chiloé, lo que es muy importante, porque ahí hay muchos factores de degradación, hay mucho bosque y mucha demanda por leña. Por lo tanto, es fundamental que nosotros lleguemos con instrumentos de fomento para poder regularizar esa situación”, añade.

Ximena Ruz, por su parte, valora la experiencia adquirida durante estos años, y afirma que “hemos ido mejorando nuestra identificación de los predios y de aquellos propietarios que están dispuestos a llevar a cabo acciones. Hoy estamos más certeros en la evaluación de los impactos que se logran y, por otro lado, CONAF también ha ido ordenando en las distintas regiones sus criterios para poder asignar los recursos a aquellos privados que están en Acuerdos de Producción Limpia”.

Obstáculos y desafíos

Si bien el trabajo en conjunto entre CONAF y la ASCC ha superado las expectativas de estas instituciones, ambas voceras reconocen que han debido enfrentar obstáculos en la implementación de la estrategia.

“El instrumento que utilizamos, que son los Acuerdos de Producción Limpia, no siempre calza con la lógica que tenemos para reunir a los empresarios, porque no hay una asociación gremial detrás que lidere esto. Entonces, coordinar a las empresas, establecer un líder, que ese líder movilice al resto y así poder ir entregando como grupo los recursos para armar el acuerdo, es algo que nos ha costado”, revela la directora ejecutiva de la ASCC.

Contanza Troppa, en tanto, subraya que otra de las dificultades es “que a veces los propietarios y propietarias no cumplen con las condiciones. Porque hay mucho interés, pero a veces no tienen los predios regularizados. O tienen problemas de saneamiento de la tierra, por así decirlo. Entonces es complicado, porque en la práctica nosotros no podemos hacer planes de manejo si no está regularizado el título”.

“También está el obstáculo a nivel de producto o a nivel de bosque, que puede tener muchas condiciones, pero no necesariamente exista el mercado. Porque si estamos haciendo un plan de ordenación de mucha superficie, lo más importante es que tenga mercado. Por ejemplo, si estamos manejando para que sea madera de alta calidad, no es la gracia que se venda como leña, por ejemplo”, advierte la integrante de CONAF.

Asimismo, Ximena Ruz señala que otro de los temas pendientes es llevar un catastro de los privados que tienen bosque nativo. “Tenemos que partir por ir levantando esa información en cada región, y no solo el catastro de quiénes son, sino cuál es su tipo de bosque, qué tipo de manejo tienen hoy día, y si hay o no interés en participar. Es decir, hay mucho trabajo previo antes de poder llegar a un real acuerdo para poder avanzar en planes de manejo por ordenación forestal. No es un trabajo a corto plazo”.

Sin embargo, Contanza Troppa entrega buenas noticias en este punto. “Efectivamente, nosotros trabajamos hoy con la información que tienen los colegas porque conocen el territorio. Pero no es una información estratégica que necesariamente requerimos para poder tomar decisiones. Quizás un bosque tiene mucho más potencial del que creemos, pero como no tenemos esa información de los privados, es un poco complejo tomar decisiones”.

“Y por eso, en conjunto con la Agencia, postulamos a un proyecto en el BID (Banco Interamericano de Desarrollo), que es Apoyo a la Gestión Sostenible de los Bosques Nativos, que se va a realizar entre las regiones de Los Lagos y Los Ríos, principalmente. Y lo que vamos a hacer es evaluar los bosques nativos y explorar actividades productivas sostenibles que se puedan alinear con los objetivos nacionales de cambio climático, pero también de biodiversidad. Vamos a desarrollar instrumentos que mejoren la resiliencia y la sostenibilidad en la gestión forestal. Se va a apoyar el diseño e implementación de proyectos piloto. Y por último, comunicar los productos finales, porque lo más importante es la difusión. Que otros grupos de propietarios y propietarias sepan que esto sí está funcionando”, afirma Contanza Troppa sobre este proyecto que se aprobó en 2024 por US410 mil dólares.

VER FOTOS
Bosque Nativo
< VOLVER